INICIO   ·       
DIÓCESIS   ·       
SR. OBISPO   ·       
CATEDRAL   ·       
DELEGACIONES   ·       
GUÍA DIOCESANA   ·       
HOJA DIOCESANA   ·       
GALERÍA   ·       
ENLACES   ·       
CONTACTAR   ·       

 
   
   

ACTUALIDAD

Santo Padre
Plan Diocesano de Pastoral
Iglesia en Aragon
Caritas Diocesana de Tarazona
Año de la Misericordia


 

- Síguenos en las redes sociales -

Facebook Twitter Flickr Ivoox Youtube Issuu

 
27-11-16
Las Comunidades Cristianas se nutren de la Palabra de Dios.
Domingo 1º de Adviento. Ciclo A

ACTUALIDAD

 
EVANGELIO (MT 24,37-44)

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Cuando venga el Hijo del hombre, pasará como en tiempo de Noé. Antes del diluvio, la gente comía y bebía y se casaba, hasta el día en que Noé entró en el arca; y  cuando menos lo esperaban llegó el diluvio y se los llevó a todos: lo mismo sucederá cuando venga el Hijo del Hombre: Dos hombres estarán en el campo: a uno se lo llevarán y a otro lo dejarán; dos mujeres estarán moliendo: a una se la llevarán y a otra la dejarán. Por tanto, estad en vela, porque no sabéis qué día vendrá vuestro Señor. Comprended que si supiera el dueño de casa a qué hora de la noche viene el ladrón, estaría en vela y no dejaría abrir un boquete en su casa. Por eso, estad también vosotros preparados, porque a la hora que menos penséis viene el Hijo del Hombre.




DOMINGO PRIMERO DE ADVIENTO.

Adviento  El adviento empieza con dos mensajes paralelos: por una lado, la urgencia de tomar en serio la vida, la urgencia de caminar, de no quedarse dormido, de no atender a lo que no tiene valor. Un día “el sol, la luna y las estrellas temblarán”. Es decir, todo aquello en que creíamos poder confiar, para siempre se hundirá. Nuestras ideas de poder, de tener, de seguridad, para siempre desaparecerán. Por otro lado, se nos revelará quién es Dios: el que ilumina, el que camina con nosotros, el que nos lanza a una vida en plenitud.


Cuidar la vida.

“Tu vida es demasiado preciosa para malgastarla. Vive en la solidaridad, en la justicia, y alivia el dolor del mundo, en lo que puedas. Te sentirás feliz y realizado. Los que te conozcan te bendecirán. Si eres cristiano, ahí tienes a Jesús de Nazaret, como modelo de plenitud humana, comprometido con el hombre hasta la muerte. Lo importante para Jesús es la vida digna y dichosa de las personas. Por eso si nuestro “cristianismo” no sirve para hacer vivir y crecer, estamos defraudando a Jesús que siempre tiene sueños fantásticos sobre cada uno de nosotros.

Velar, vigilar, es escuchar el latido de la vida, trabajar, día a día,  para que la obra que Jesús comenzó llegue a su cumplimiento. Darle a conocer con nuestra vida, estando atentos a los anhelos de paz, de justicia, de solidaridad. Sabiendo siempre que en la alegría, en el dolor, en todas las circunstancias y en todos los acontecimientos, Jesús está con nosotros. La Palabra de Jesús, lejos de provocar miedo o angustia, es fuente de confianza, paz y alegría interior. Es anuncio de su presencia y de su salvación. El Dios que viene es el que esperamos, el que anhelamos, en quien confiamos, el que sale a nuestro encuentro, el que nos busca, nos comprende, nos libera, nos acoge, nos cura, nos quiere, nos llena de vida, de alegría, de luz y de paz.


Preguntas.

1) ¿Estoy tomando mi vida en serio? ¿Estoy satisfecho con lo que hago? ¿En qué me gustaría cambiar?

2) Dios ha tenido, desde siempre, un bonito sueño sobre mí. ¿Me preocupa el defraudar a Dios?

3) ¿Alguna vez he tenido miedo a Dios?  ¿Me creo que Dios me ama y que me creó para ser feliz?  Razona.




HOMBRE DE HOY



Hombre de hoy,

¿dónde has puesto tus ojos, donde tienes tu esperanza?

Hombre de hoy,

¿dónde tienes la meta de tu caminar?

Tienes hambre de todo y nada te sacia.

Tienes, tienes, tienes… y por dentro estás vacío...

Y tu tener no te da felicidad. Te prometen y sigues decepcionado.

Hombre de hoy,

¡Abre los ojos a lo que no esperas!

Mira, por los montes llega un hombre frágil, sin apariencia especial.

Mezclado con los pecadores, se bautiza como uno de tantos y nadie le reconoce.

Hombre de hoy,

escucha tu sed y tu hambre siempre insaciables y abre tu corazón a la nuevo.

Todo lo nuevo está dentro de Él.

No lo busques en tener, en acumular, en dominar y ser importante.

Búscalo en servir.

Hombre de hoy,

Escucha tu soledad y déjate encontrar por Aquel que viene a buscarte:

en la fragilidad del silencio,

en la promesa que anuncia:

DIOS AMA CON LOCURA AL HOMBRE.

HOY TE LO VIENE A CONTAR.— (F. Ulibarri)

 
ACTUALIDAD descargar archivo en PDF
 
 
AGENDA
 
BUSCADOR


 

Lectio Divina para cada día
Comentario Dominical
Los Salmos, por Raúl Romero
Encuentros con Jesús y al vivo
Misión de Cochabamba, Bolivia
Seminario Diocesano

 

   
         
   
| AVISO LEGAL |           Plaza de Palacio, 1- 50500 Tarazona (Zaragoza) España - Teléfono: 976640800 - obispado@diocesistarazona.org          diseño y alojamiento GIGA DIGITAL