<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>marta, autor en Diócesis de Tarazona</title>
	<atom:link href="https://diocesistarazona.org/blog/author/marta/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>https://diocesistarazona.org/blog/author/marta/</link>
	<description>Web de la Diócesis de Tarazona</description>
	<lastBuildDate>Thu, 07 May 2026 11:27:32 +0000</lastBuildDate>
	<language>es</language>
	<sy:updatePeriod>
	hourly	</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>
	1	</sy:updateFrequency>
	<generator>https://wordpress.org/?v=6.9.4</generator>
	<item>
		<title>Fase de implantación diocesana. Ficha 3: Echad la red</title>
		<link>https://diocesistarazona.org/blog/2026/05/07/fase-de-implementacion-diocesana-ficha-3-echad-la-red/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[marta]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 07 May 2026 11:23:38 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Sínodo]]></category>
		<category><![CDATA[Temas Sínodo 2021-2023]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://diocesistarazona.org/?p=7292</guid>

					<description><![CDATA[<p>35.- El discernimiento “se sirve de todos los dones de sabiduría que el Se­ñor distribuye en la Iglesia y hunde sus raíces en el sensus fidei co­municado por el Espíritu a todos los bautizados. En este espíritu debe comprender y reorientar la vida de la Iglesia sinodal misionera” (nº 81). ¿Procuramos tener en cuenta y [&#8230;]</p>
<p>La entrada <a href="https://diocesistarazona.org/blog/2026/05/07/fase-de-implementacion-diocesana-ficha-3-echad-la-red/">Fase de implantación diocesana. Ficha 3: Echad la red</a> se publicó primero en <a href="https://diocesistarazona.org">Diócesis de Tarazona</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><strong>35.-</strong> El discernimiento <em>“se sirve de todos los dones de sabiduría que el Se­ñor distribuye en la Iglesia y hunde sus raíces en el sensus fidei co­municado por el Espíritu a todos los bautizados. En este espíritu debe comprender y reorientar la vida de la Iglesia sinodal misionera”</em> (nº 81).</p>
<p><strong>¿Procuramos tener en cuenta y aprovechar todos los dones que el Espíritu ha distribuido al servicio del discernimiento eclesial en nuestra Comunidad, Parroquia, Arciprestazgo, Diócesis?</strong></p>
<p><u> </u></p>
<table>
<tbody>
<tr>
<td width="53"><em>   NADA   </em></td>
<td width="51"><em>POCO</em></td>
<td width="83"><em>BASTANTE</em></td>
<td width="61"><em>MUCHO</em></td>
</tr>
</tbody>
</table>
<p>En la diócesis, arciprestazgo, parroquia se nos ofrecen actividades pastorales; <strong>¿compartimos y divulgamos la información, para que todos puedan participar?</strong></p>
<table>
<tbody>
<tr>
<td width="53"><em>   NADA   </em></td>
<td width="51"><em>POCO</em></td>
<td width="83"><em>BASTANTE</em></td>
<td width="61"><em>MUCHO</em></td>
</tr>
</tbody>
</table>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>36.-</strong> El modo concreto de hacer el discernimiento se apunta en el nº 82: “El dis­cernimiento es tanto más rico cuanto más se escucha a todos. Por eso es necesario promover una amplia participación en los procesos de discernimiento, cuidando especialmente la implicación de quienes se encuentran en los márgenes de la comunidad cristiana y de la socie­dad”.</p>
<p><strong>¿Cuidamos la escucha y la participación de todos, especialmente como urge el final del número 82, <em>“de quienes se encuentran en los márgenes de la comunidad cristiana y de la sociedad”?</em></strong></p>
<table>
<tbody>
<tr>
<td width="53"><em>   NADA   </em></td>
<td width="51"><em>POCO</em></td>
<td width="83"><em>BASTANTE</em></td>
<td width="61"><em>MUCHO</em></td>
</tr>
</tbody>
</table>
<p><strong>37.-</strong> Nunca se debe olvidar que es «toda la comunidad [quien] es convo­cada para orar, escuchar, analizar, dialogar, discernir y aconsejar para que se tomen las decisiones para la misión”. <em>(COMISIÓN TEOLÓGICA INTERNACIO­NAL, La sinodalidad en la vida y en la misión de la Iglesia, 68).</em> Por lo tanto, habrá que “fomentar la participación más amplia posible de todo el Pueblo de Dios” (nº 87).</p>
<p><strong>¿Estamos preocupados e interesados en que sea <em>“toda la comunidad”</em>  la que participe en la toma de decisiones?</strong></p>
<table>
<tbody>
<tr>
<td width="53"><em>   NADA   </em></td>
<td width="51"><em>POCO</em></td>
<td width="83"><em>BASTANTE</em></td>
<td width="61"><em>MUCHO</em></td>
</tr>
</tbody>
</table>
<p><strong><u> </u></strong></p>
<p><strong><u>La articulación de los procesos de toma de decisiones</u></strong></p>
<p><strong>38.-</strong> El Documento Final, acudiendo a los Padres de la Iglesia, recuerda <em>“un triple ‘nada sin’ (nihil sine): ‘nada sin el obispo’, ‘nada sin vuestro consejo [de los presbíteros y diáconos] y sin el consentimiento del Pueblo’” (nº 88).</em></p>
<p>Estos <em>“procesos decisionales”</em> han de ser articu­lados. Hay casos en los que la legislación vigente ya prescribe que <em>“la auto­ridad está obligada a consultar antes de tomar una decisión”</em> (CIC, canon 127 § 2, 2°). <em>“En la Iglesia el ejercicio de la autoridad no consiste en la imposición de una voluntad arbitraria”</em> (n° 91).</p>
<p>Este proceso decisional, en relación con el obispo-diócesis, lo podemos descubrir en la puesta en común del Plan diocesano de Pastoral.</p>
<p>En el actual PDP 2023-2026, se nos dio la oportunidad de participar en su elaboración a través de la herramienta DAFO<strong>, ¿lo trabajamos como parroquia?</strong></p>
<table>
<tbody>
<tr>
<td width="53"><em>   NADA   </em></td>
<td width="51"><em>POCO</em></td>
<td width="83"><em>BASTANTE</em></td>
<td width="61"><em>MUCHO</em></td>
</tr>
</tbody>
</table>
<p><strong>39.-</strong> Una correcta y decidida puesta en práctica de procesos decisionales auténticamente sinodales contribuirá al progreso del Pueblo de Dios en una perspectiva participativa, en particular a través de las mediaciones institucionales previstas por el derecho canónico, especialmente los organismos de participación.</p>
<p>Organismos diocesanos son; el consejo pres­biteral, el consejo pastoral diocesano, el consejo pastoral parroquial, el consejo diocesano y parroquial para los asuntos económicos.</p>
<p><strong>Los reconocemos  </strong><strong>como <em>“mediaciones institucionales diocesanas”</em></strong></p>
<table>
<tbody>
<tr>
<td width="53"><em>   NADA   </em></td>
<td width="51"><em>POCO</em></td>
<td width="83"><em>BASTANTE</em></td>
<td width="61"><em>MUCHO</em></td>
</tr>
</tbody>
</table>
<p><strong><u> </u></strong></p>
<p><strong><u>Transparencia, rendición de cuentas y evaluación</u></strong></p>
<p><strong>40.-</strong> Esta transparencia, llama la atención el Documento Final, va más allá de <em>“un conjunto de procedimientos o requisitos administrativos o de gestión” (aun</em>que habrá que elaborarlos correctamente y respetarlos), sino que hace referencia “a una serie de términos como <strong>verdad, lealtad, claridad, honradez, integridad, coherencia, rechazo de la opacidad, la hipocresía y la ambigüedad, y ausencia de segundas intenciones.</strong></p>
<p>La transparencia no es sólo rendición de cuentas, sino también de los términos que se nos han enumerado.</p>
<p>A la hora de tomar decisiones, <strong>¿somos valientes y coherentes para decidir sin ocultar ningún término de transparencia?</strong></p>
<table>
<tbody>
<tr>
<td width="53"><em>   NADA   </em></td>
<td width="51"><em>POCO</em></td>
<td width="83"><em>BASTANTE</em></td>
<td width="61"><em>MUCHO</em></td>
</tr>
</tbody>
</table>
<p><strong>41.-</strong> Hay que cuidar especialmente esta “actitud de transparencia”, porque “cuando se viola la confianza, son los más débiles y vulnerables quienes sufren las consecuencias”. “Esto es especialmente importante en el cuidado y protección de menores y personas vulnerables <strong> </strong>(<em>safeguar­ding</em>)” (nº 97).</p>
<p><em>Safeguarding </em>es un término inglés que significa <em>“la protección de perso­nas que podrían ser víctimas de abuso o negligencia”.</em></p>
<p>Por falta de transparencia, tal y como se está definiendo en el DF, <strong>¿hay personas débiles y vulnerables en nuestras comunidades que se han visto discriminadas?</strong></p>
<table>
<tbody>
<tr>
<td width="53"><em>   NADA   </em></td>
<td width="51"><em>POCO</em></td>
<td width="83"><em>BASTANTE</em></td>
<td width="61"><em>MUCHO</em></td>
</tr>
</tbody>
</table>
<p><strong>¿Hay en nuestras comunidades cristianas, más presencia de personas débiles y vulnerables que en otras instituciones civiles?</strong></p>
<table>
<tbody>
<tr>
<td width="53"><em>   NADA   </em></td>
<td width="51"><em>POCO</em></td>
<td width="83"><em>BASTANTE</em></td>
<td width="61"><em>MUCHO</em></td>
</tr>
</tbody>
</table>
<p><strong>¿Pensáis que la Iglesia es la </strong><strong><em>“casa”</em></strong><strong> dónde con más caridad  se sienten acogidas las personas débiles y vulnerables?</strong></p>
<table>
<tbody>
<tr>
<td width="53"><em>   NADA   </em></td>
<td width="51"><em>POCO</em></td>
<td width="83"><em>BASTANTE</em></td>
<td width="61"><em>MUCHO</em></td>
</tr>
</tbody>
</table>
<p><strong>42.-</strong> Si la Iglesia sinodal quiere ser acogedora, la rendición de cuentas debe convertirse en una práctica habitual a todos los niveles. Sin embargo, quienes ocupan puestos de autoridad tienen una mayor responsabilidad a este respecto y están llamados a rendir cuentas a Dios y a su Pueblo (n.99)</p>
<p><strong> ¿Estamos acostumbrados en el día a día de la Iglesia, a reconocer nuestros fallos y falta de trasparencia en la toma de decisiones?</strong></p>
<table>
<tbody>
<tr>
<td width="53"><em>   NADA   </em></td>
<td width="51"><em>POCO</em></td>
<td width="83"><em>BASTANTE</em></td>
<td width="61"><em>MUCHO</em></td>
</tr>
</tbody>
</table>
<p><strong>43.-</strong> Además de observar lo ya previsto por las normas canónicas sobre los criterios y mecanismos de control, corresponde a las Iglesias locales, y sobre todo a sus agrupaciones, construir sinodalmente formas y procedimientos eficaces de rendición de cuentas y de evaluación, adecuados a la variedad de contextos, a partir del marco normativo civil, de las legítimas expectativas de la sociedad y de la disponibilidad efectiva de competencias en la materia.</p>
<p>A parte de la información económica de cada parroquia; a nivel diocesano por medio de la hoja parroquial, la página web, la campaña de la Iglesia diocesana y la campaña X tantos, nos van mostrando el resultado de las campañas <em>(Domund, Manos Unidas, Cochabamba…)</em> y también el balance de las cuentas anuales de la diócesis.</p>
<p><strong>¿Nos parece suficiente esta rendición de cuentas? </strong></p>
<table>
<tbody>
<tr>
<td width="53"><em>   NADA   </em></td>
<td width="51"><em>POCO</em></td>
<td width="83"><em>BASTANTE</em></td>
<td width="61"><em>MUCHO</em></td>
</tr>
</tbody>
</table>
<p><strong><u>Sinodalidad y organismos de participación</u></strong></p>
<p><strong>44.-</strong> El nº 106 pide explícitamente <em>“una mayor implicación [en estos órga­nos de participación] de las mujeres, de los jóvenes y de quienes viven en condiciones de pobreza o marginación”. </em>Asimismo, que <em>“incluyan a personas bautizadas comprometidas con el testimonio de la fe en las realidades ordinarias de la vida y en las dinámicas sociales, con una reconocida disposición apostólica y misionera, y no solo a personas dedicadas a organizar la vida y los servicios dentro de la comunidad”.</em> También, añade, <em>“puede ser oportuno prever la participación de re­presentantes de otras Iglesias y Comunidades cristianas (&#8230;) o de re­presentantes de otras religiones presentes en el territorio”.</em></p>
<p><strong>¿Se da esta variedad de personas en nuestros Consejos? </strong></p>
<table>
<tbody>
<tr>
<td width="53"><em>   NADA   </em></td>
<td width="51"><em>POCO</em></td>
<td width="83"><em>BASTANTE</em></td>
<td width="61"><em>MUCHO</em></td>
</tr>
</tbody>
</table>
<p><strong>Las personas que asumen responsabilidades en la vida de la Iglesia, ¿son personas que en su día a día dan testimonio de fe en las realidades ordinarias de la vida?</strong></p>
<p><strong> </strong></p>
<p>La entrada <a href="https://diocesistarazona.org/blog/2026/05/07/fase-de-implementacion-diocesana-ficha-3-echad-la-red/">Fase de implantación diocesana. Ficha 3: Echad la red</a> se publicó primero en <a href="https://diocesistarazona.org">Diócesis de Tarazona</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Fase de implantación diocesana. Ficha 2: En la barca, juntos. La conversión de las relaciones</title>
		<link>https://diocesistarazona.org/blog/2026/05/07/fase-de-implantacion-diocesana-en-la-barca-juntos-la-conversion-de-las-relaciones/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[marta]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 07 May 2026 11:19:46 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Sínodo]]></category>
		<category><![CDATA[Temas Sínodo 2021-2023]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://diocesistarazona.org/?p=7290</guid>

					<description><![CDATA[<p>20.- “La calidad evangélica de las relaciones comunitarias es decisiva para el testimonio que el Pueblo de Dios está llamado a dar en la historia». Especialmente, «la gracia y la hospitalidad ofrecida a los últimos”  (n. 50) ¿En tu Parroquia, Unidad Pastoral, Arciprestazgo, Diócesis, Movimiento, Asocia­ción, etc… se da esa «calidad evangélica de las relaciones [&#8230;]</p>
<p>La entrada <a href="https://diocesistarazona.org/blog/2026/05/07/fase-de-implantacion-diocesana-en-la-barca-juntos-la-conversion-de-las-relaciones/">Fase de implantación diocesana. Ficha 2: En la barca, juntos. La conversión de las relaciones</a> se publicó primero en <a href="https://diocesistarazona.org">Diócesis de Tarazona</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><strong>20.- “La calidad evangélica de las relaciones comunitarias es decisiva para el testimonio que el Pueblo de Dios está llamado a dar en la historia». Especialmente, «la gracia y la hospitalidad ofrecida a los últimos”  (n. 50)</strong></p>
<p>¿En tu Parroquia, Unidad Pastoral, Arciprestazgo, Diócesis, Movimiento, Asocia­ción, etc… se da esa <strong><em>«calidad evangélica</em></strong><em> de las relaciones comunitarias».? </em></p>
<table width="239">
<tbody>
<tr>
<td width="44"><strong><em>NADA</em></strong></td>
<td width="51"><strong><em>POCO</em></strong></td>
<td width="83"><strong><em>BASTANTE</em></strong></td>
<td width="61"><strong><em>MUCHO</em></strong></td>
</tr>
</tbody>
</table>
<p><strong>21.- “Jesús no despide a nadie, sino que se detiene a escuchar y a entablar un diálogo”. “Nos pide a nosotros, sus discípulos, que nos comporte­mos de la misma manera” (n. 51)</strong></p>
<p>¿En qué medida esta cualidad de la escucha y acogida se da en la Iglesia?</p>
<table>
<tbody>
<tr>
<td width="44"><strong><em>NADA</em></strong></td>
<td width="51"><strong><em>POCO</em></strong></td>
<td width="83"><strong><em>BASTANTE</em></strong></td>
<td width="61"><strong><em>MUCHO</em></strong></td>
</tr>
</tbody>
</table>
<p><strong>22.- “Damos testimonio del Evangelio cuando intentamos vivir relaciones que respeten la igual dignidad y la reciprocidad entre hombres y mu­jeres”. Y el Documento Final del Sínodo constata: “Las expresiones recurrentes de dolor y sufrimiento por parte de mujeres de todas las regiones y continentes, tanto laicas como consagradas, durante el proceso sinodal revelan con qué fre­cuencia no logramos hacerlo” (n. 52)</strong></p>
<p>¿Cómo consideramos la relación con las mujeres en nuestra Iglesia (en todos los niveles pastorales), en nuestras parroquias y comunidades sienten el valor de la: escucha, respeto, atención, participación, toma de decisiones, valoración de su aportación, etc.?</p>
<table>
<tbody>
<tr>
<td width="44"><strong><em>NADA</em></strong></td>
<td width="51"><strong><em>POCO</em></strong></td>
<td width="84"><strong><em>BASTANTE</em></strong></td>
<td width="62"><strong><em>MUCHO</em></strong></td>
</tr>
</tbody>
</table>
<p><strong>23.”En la comunidad cristiana, todos los bautizados están enriquecidos con dones para compartir, cada uno según su vocación y condición de vida” (n. 57)</strong></p>
<p>¿se tiene en cuenta el carisma o dones de cada bautizado para asumir responsabilidades , de acuerdo a su vocación?</p>
<table>
<tbody>
<tr>
<td width="44"><strong><em>NADA</em></strong></td>
<td width="51"><strong><em>POCO</em></strong></td>
<td width="84"><strong><em>BASTANTE</em></strong></td>
<td width="62"><strong><em>MUCHO</em></strong></td>
</tr>
</tbody>
</table>
<p><strong>24.”En una Iglesia sinodal misionera, bajo la guía de sus pastores, las comunidades podrán enviar y sostener a quienes han sido enviados” </strong><strong>(n. 59)</strong></p>
<p>¿Se apoya a los seminaristas en su formación y se colabora en la misión diocesana de Cochabamba?</p>
<table>
<tbody>
<tr>
<td width="44"><strong><em>NADA</em></strong></td>
<td width="51"><strong><em>POCO</em></strong></td>
<td width="84"><strong><em>BASTANTE</em></strong></td>
<td width="62"><strong><em>MUCHO</em></strong></td>
</tr>
</tbody>
</table>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>25.- En virtud del Bautismo, hombres y mujeres gozan de igual dignidad en el Pueblo de Dios “Las mujeres constituyen la mayoría de los fieles y a menudo son los primeros testigos de la fe en las familias”. </strong><strong>(n. 60)</strong></p>
<p>¿Existe la presencia y participación de la mujer en nuestras estructuras pastorales?</p>
<table>
<tbody>
<tr>
<td width="44"><strong><em>NADA</em></strong></td>
<td width="51"><strong><em>POCO</em></strong></td>
<td width="84"><strong><em>BASTANTE</em></strong></td>
<td width="62"><strong><em>MUCHO</em></strong></td>
</tr>
</tbody>
</table>
<p><strong>26.</strong>&#8211; <strong>“Dentro de la comunidad cristiana, hay que prestar una atención es­pecial a los niños: «La Iglesia no puede ser sinodal sin la aportación de los niños” (n. 61)</strong></p>
<p>¿Cuidamos la acogida de los niños en las catequesis y facilitamos su colaboración en las eucaristías dominicales?</p>
<table>
<tbody>
<tr>
<td width="44"><strong><em>NADA</em></strong></td>
<td width="51"><strong><em>POCO</em></strong></td>
<td width="84"><strong><em>BASTANTE</em></strong></td>
<td width="62"><strong><em>MUCHO</em></strong></td>
</tr>
</tbody>
</table>
<p><strong> </strong><strong>27.- Los jóvenes tienen también una contribución que aportar a la reno­vación sinodal de la Iglesia. “Por eso, es esencial ofrecerles un acom­pañamiento atento y paciente” </strong><strong>(n.62)</strong></p>
<p>¿Se descubre la participación de los jóvenes en la vida de la diócesis desde la Pastoral juvenil?</p>
<table>
<tbody>
<tr>
<td width="44"><strong><em>NADA</em></strong></td>
<td width="51"><strong><em>POCO</em></strong></td>
<td width="84"><strong><em>BASTANTE</em></strong></td>
<td width="62"><strong><em>MUCHO</em></strong></td>
</tr>
</tbody>
</table>
<p>¿Se reza por las vocaciones religiosas en nuestras parroquias, al menos por medio de una petición en la eucaristía?</p>
<table>
<tbody>
<tr>
<td width="44"><strong><em>NADA</em></strong></td>
<td width="51"><strong><em>POCO</em></strong></td>
<td width="84"><strong><em>BASTANTE</em></strong></td>
<td width="62"><strong><em>MUCHO</em></strong></td>
</tr>
</tbody>
</table>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong> </strong></p>
<p><strong>28.”Reconocemos las capacidades apostólicas de las personas con disca­pacidades”. “Queremos valorar la aportación que proviene de la in­mensa riqueza de humanidad que traen consigo”. “Para favorecer su participación en la vida y misión de la Iglesia, se propone la creación de un Observatorio Eclesial de la Discapacidad” (n. 63)</strong></p>
<p>¿Existen estas personas en nuestras comunidades cristianas?</p>
<p>&nbsp;</p>
<table>
<tbody>
<tr>
<td width="44"><strong><em>NADA</em></strong></td>
<td width="51"><strong><em>POCO</em></strong></td>
<td width="84"><strong><em>BASTANTE</em></strong></td>
<td width="62"><strong><em>MUCHO</em></strong></td>
</tr>
</tbody>
</table>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>29.- “Entre las vocaciones con las que la Iglesia se enriquece, destaca la de los esposos”. “En particular, en los últimos años ha crecido la con­ciencia de que las familias son sujetos y no solo destinatarios de la pastoral familiar” (n. 64)</strong></p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Especialmente en nuestras Parroquias (aunque también en otros ámbitos de la Iglesia), ¿se les encomiendan y desarrollan a los matrimonios cristianos alguna misión específica de acuerdo con su vocación y estado de vida?</p>
<table>
<tbody>
<tr>
<td width="44"><strong><em>NADA</em></strong></td>
<td width="51"><strong><em>POCO</em></strong></td>
<td width="84"><strong><em>BASTANTE</em></strong></td>
<td width="62"><strong><em>MUCHO</em></strong></td>
</tr>
</tbody>
</table>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong> </strong></p>
<p><strong>30.- “Desde los primeros tiempos, la Iglesia ha reconocido la acción del Espíritu en la vida de aquellos hombres y mujeres que han elegido seguir a Cristo por el camino de los consejos evangélicos” (n. 65)</strong></p>
<p>Si existen personas consagradas en tu comunidad, ¿de qué manera se incorpo­ran a la misión pastoral y cómo las tenemos en cuenta?</p>
<table>
<tbody>
<tr>
<td width="44"><strong><em>NADA</em></strong></td>
<td width="51"><strong><em>POCO</em></strong></td>
<td width="84"><strong><em>BASTANTE</em></strong></td>
<td width="62"><strong><em>MUCHO</em></strong></td>
</tr>
</tbody>
</table>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong> </strong></p>
<p><strong>31.- ”La tarea del obispo es presidir una Iglesia local, como principio visi­ble de unidad en su interior y vínculo de comunión con todas las Igle­sias”. “Al que es ordenado obispo no se le confían prerrogativas y ta­reas que deba realizar solo” (n. 69)</strong></p>
<p>¿Rezamos por nuestro obispo D. Vicente, nos senti­mos en comunión afectiva y efectiva con él y nos esforzamos en colaborar con su ministerio en nuestra misión pastoral?</p>
<table>
<tbody>
<tr>
<td width="44"><strong><em>NADA</em></strong></td>
<td width="51"><strong><em>POCO</em></strong></td>
<td width="84"><strong><em>BASTANTE</em></strong></td>
<td width="62"><strong><em>MUCHO</em></strong></td>
</tr>
</tbody>
</table>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>32.- “En una Iglesia sinodal, los presbíteros están llamados a vivir su ser­vicio en una actitud de cercanía a las personas, de acogida y escucha de todos, abriéndose a un estilo auténticamente sinodal”. “Los pres­bíteros también tienen necesidad de ser acompañados y apoyados, especialmente en las primeras etapas de su ministerio y en los mo­mentos de debilidad y fragilidad” (n. 72)</strong></p>
<p>¿Las comunidades acompañan y apoyan a los presbíteros en el día a día de su ministerio en la parroquia?</p>
<table>
<tbody>
<tr>
<td width="44"><strong><em>NADA</em></strong></td>
<td width="51"><strong><em>POCO</em></strong></td>
<td width="84"><strong><em>BASTANTE</em></strong></td>
<td width="62"><strong><em>MUCHO</em></strong></td>
</tr>
</tbody>
</table>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong><u>A responder por los presbíteros</u></strong>: ¿Me siento acompañado, como párroco, por las comunidades con las que convivo y a las que atiendo?</p>
<table>
<tbody>
<tr>
<td width="44"><strong><em>NADA</em></strong></td>
<td width="51"><strong><em>POCO</em></strong></td>
<td width="84"><strong><em>BASTANTE</em></strong></td>
<td width="62"><strong><em>MUCHO</em></strong></td>
</tr>
</tbody>
</table>
<p><strong> </strong></p>
<p><strong> </strong></p>
<p><strong>33.-  “Los diáconos son ordenados «no en orden al sacerdocio, sino en or­den al ministerio” (Lumen Gentium 29)”. “Las funciones de los diáco­nos son múltiples, como muestran la Tradición, la oración litúrgica y la práctica pastoral”. “El ministerio diaconal sigue siendo desconocido para muchos cristianos” (n. 73)</strong></p>
<p>¿Qué conocimiento y experiencia existe en nuestras comunidades sobre la vocación y la misión de los diáconos?</p>
<table>
<tbody>
<tr>
<td width="44"><strong><em>NADA</em></strong></td>
<td width="51"><strong><em>POCO</em></strong></td>
<td width="84"><strong><em>BASTANTE</em></strong></td>
<td width="62"><strong><em>MUCHO</em></strong></td>
</tr>
</tbody>
</table>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>¿Se conoce la existencia en nuestra Diócesis de los dos diáconos permanentes?</p>
<table>
<tbody>
<tr>
<td width="44"><strong><em>NADA</em></strong></td>
<td width="51"><strong><em>POCO</em></strong></td>
<td width="84"><strong><em>BASTANTE</em></strong></td>
<td width="62"><strong><em>MUCHO</em></strong></td>
</tr>
</tbody>
</table>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong> </strong></p>
<p><strong>34.- La experiencia del Sínodo puede ayudar a obispos, presbíteros y diá­conos a redescubrir la corresponsabilidad en el ejercicio de su minis­terio, que requiere también la colaboración con otros miembros del Pueblo de Dios” (n. 74)</strong></p>
<p>En los distintos ámbitos de la pastoral (Diócesis, Arciprestazgos, Unidades Pastorales, Parroquias, Movimientos, Asociaciones, Comunidades, etc.), ¿per­cibimos este estilo de colaboración, toma de decisiones y superación del cleri­calismo?</p>
<p>&nbsp;</p>
<table>
<tbody>
<tr>
<td width="44"><strong><em>NADA</em></strong></td>
<td width="51"><strong><em>POCO</em></strong></td>
<td width="84"><strong><em>BASTANTE</em></strong></td>
<td width="62"><strong><em>MUCHO</em></strong></td>
</tr>
</tbody>
</table>
<p><strong> </strong></p>
<p>&nbsp;</p>
<p>La entrada <a href="https://diocesistarazona.org/blog/2026/05/07/fase-de-implantacion-diocesana-en-la-barca-juntos-la-conversion-de-las-relaciones/">Fase de implantación diocesana. Ficha 2: En la barca, juntos. La conversión de las relaciones</a> se publicó primero en <a href="https://diocesistarazona.org">Diócesis de Tarazona</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Fase de implantación diocesana. Ficha 1: El corazón de la sinodalidad</title>
		<link>https://diocesistarazona.org/blog/2026/05/07/fase-de-implantacion-diocesana-parte-1-el-corazon-de-la-sinodalidad/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[marta]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 07 May 2026 11:17:25 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Sínodo]]></category>
		<category><![CDATA[Temas Sínodo 2021-2023]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://diocesistarazona.org/?p=7287</guid>

					<description><![CDATA[<p>Llamados por el Espíritu  Santo  a la conversión El Pueblo de Dios «no  es nunca  la mera suma  de los bautizados, sino el sujeto comunitario e histórico de la sinodalidad y de la misión» (n°17). ¿En qué medida en nuestras Parroquias, Movimientos, Asociaciones y Co­munidades se vive esta conciencia de Pueblo de Dios, no de [&#8230;]</p>
<p>La entrada <a href="https://diocesistarazona.org/blog/2026/05/07/fase-de-implantacion-diocesana-parte-1-el-corazon-de-la-sinodalidad/">Fase de implantación diocesana. Ficha 1: El corazón de la sinodalidad</a> se publicó primero en <a href="https://diocesistarazona.org">Diócesis de Tarazona</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>Llamados por el Espíritu  Santo  a la conversión</p>
<ol>
<li><strong>El Pueblo de Dios <em>«no  </em>es <em>nunca  la mera suma  de los bautizados, sino el sujeto comunitario </em></strong><strong>e </strong><strong><em>histórico </em></strong><strong><em>de la </em></strong><strong><em>sinodalidad </em></strong><strong><em>y </em></strong><strong><em>de la misión» </em></strong><strong>(</strong><strong>n°</strong><strong>17).</strong></li>
</ol>
<p>¿En qué medida en nuestras Parroquias, Movimientos, Asociaciones y Co­munidades se vive esta conciencia de Pueblo de Dios, no de mera suma de fieles o asociados?</p>
<p>1    <em>NADA </em>1       <em>POCO </em>1     <em>BASTANTE </em>1        <em>MUCHO   </em>1</p>
<p>¿Hay alguna interacción o tipo de presencia de la comunidad cristiana en el entorno social, vecinal, de barrio?</p>
<p>1   <em>NADA </em>1     <em>POCO  </em>1     <em>BASTANTE   </em>1     <em>MUCHO  </em>1</p>
<p>&nbsp;</p>
<ol start="2">
<li><strong> Comunión de las Iglesias (communio Ecclesiarum), comunión de los obispos (communio episcoporum), comunión de los fieles  (communio fidelium), </strong><strong>y, </strong><strong>al servicio de esta  comunión, el apóstol  Pedro <em>«principio </em></strong><strong><em>y</em></strong> <strong><em>fundamento perpetuo </em></strong><strong><em>y </em></strong><strong><em>visible» </em></strong><strong>(LG  23) de la  unidad de la Iglesia </strong><strong>(n°  </strong><strong>18).</strong></li>
</ol>
<p>¿Se vive, se recuerda y se actúa según este principio de comunión en nuestras comunidades y sectores pastorales?</p>
<p>1     <em>NADA </em>1         <em>POCO  </em>1            <em>BASTANTE  </em>1         <em>MUCHO  </em>1</p>
<ol start="3">
<li><strong><em>«La </em></strong><strong><em>opción preferencial por los pobres está implícita </em></strong><strong>en </strong><strong><em>la fe </em></strong><strong><em>cristoló­</em></strong><strong><em>gica». </em><strong><em>«La </em><strong><em>Iglesia </em><strong><em>está  llamada a ser pobre  con </em><strong><em>los </em><strong><em>pobres» </em><strong>(n°  <strong>19).</strong></strong></strong></strong></strong></strong></strong></strong></li>
</ol>
<p>Esta opción ¿está recogida en nuestros planes pastorales -parroquiales, dio­cesanos-y en nuestra práctica habitual? ¿De qué manera y en qué medida?</p>
<p>l 1 <em>NADA  </em>1    <em>POCO   </em>1    <em>BASTANTE  </em>1    <em>MUCHO   </em>1</p>
<ol start="4">
<li><strong> El Documento final toma  nota  de </strong><strong><em>«la </em></strong><strong><em>crisis  de  la  participación» </em></strong><strong>y  </strong><strong>de </strong><strong><em>«una </em><strong><em>concepción  individualista de la felicidad </em><strong><em>y </em><strong><em>de  la  salvación» </em><strong>{n°</strong></strong></strong></strong></strong><strong>20), <strong>y <strong>anima <strong>a <strong><em>«descubrir </em><strong><em>la variedad de vocaciones, carismas </em><strong><em>y </em><strong><em>mi­ </em><strong><em>nisterios» </em><strong>que tienen su fundamento en el <em>«Bautismo </em>[que] es <em>el fun­ damento de la vida cristiana» </em><strong>{n° <strong>21).</strong></strong></strong></strong></strong></strong></strong></strong></strong></strong></strong></strong></li>
</ol>
<p>6 ¿Constatamos  esta crisis? ¿En qué medida y con qué co<u>ns</u>ecuencias?</p>
<p>1    <em>NADA </em>1        <em>POCO  </em>1         <em>BASTANTE   </em>1        <em>MUCHO  </em>1</p>
<p>6 ¿Se insiste en la vocación bautismal común de todos los cristianos? ¿Cuida­mos el sacramento del Bautismo? ¿De qué manera?</p>
<p>! 1    <em>NADA </em>1        <em>POCO  </em>1           <em>BASTANTE   </em>1         <em>MUCHO  </em>1</p>
<p>&nbsp;</p>
<ol start="5">
<li><strong><em>«Por el Bautismo todos </em></strong><strong><em>los </em></strong><strong><em>cristianos participan </em></strong><strong><em>del sensus fidei», </em></strong><strong>es </strong><strong><em>«el  principio de la sinodalidad, </em></strong><strong>es <em>también el fundamento del </em></strong><strong><em>ecume­</em></strong><strong><em>nismo» </em></strong><strong>{n° </strong><strong>23).</strong></li>
</ol>
<p>6 ¿Existe alguna conciencia del tema ecuménico? ¿Se rea<u>liz</u>a alguna acción?</p>
<p>1      <em>NADA </em>1      <em>POCO </em>1           <em>BASTANTE   </em>1       <em>MUCHO   </em>1</p>
<p>&nbsp;</p>
<ol start="6">
<li><strong><em>«No </em></strong><strong>es <em>posible comprender plenamente el Bautismo sino dentro de la </em></strong><strong><em>Iniciación cristiana» </em><strong>{n° <strong>24).</strong></strong></strong></li>
</ol>
<p>6 ¿Hay en nuestras parroquias  y comunidades  algún planteamiento  global de la Iniciación cristiana que aporte criterios de cara a la preparación  y celebración del Bautismo, Comunión y Confirmación?</p>
<p>i   1     <em>NADA </em>1      <em>POCO </em>1          <em>BASTANTE   </em>1    <em>MUCHO   </em>1</p>
<ol start="7">
<li><strong> El Documento final destaca el sacramento de <em>«la  Confirmación </em>es <em>un don de gran  valor  para  renovar el prodigio de una Iglesia movida por el fuego  de la misión» </em></strong><strong>{n° </strong><strong>25).</strong></li>
</ol>
<p>En nuestras  Parroquias,  Unidades  Pastorales  y Arciprestazgos, ¿existe  algún plan de convocatoria, preparación y administración del sacramento de la Con­ firmación,  así como la inserción  comunitaria  y compromiso apostólico poste­ rior de los confirmados, integrados en un proceso de acompaña<u>mie</u>nto?</p>
<p>1     <em>NADA </em>1         <em>POCO </em>1      <em>BASTANTE  </em>1     <em>MUCHO  </em>1</p>
<ol start="8">
<li><strong><em>«La </em></strong><strong><em>celebración </em></strong><strong><em>de la Eucaristía, especialmente el domingo, </em></strong><strong>es <em>la pri­ mera </em></strong><strong><em>y </em></strong><strong><em>fundamental forma </em></strong><strong><em>en  la que el  Pueblo  santo  de Dios </em></strong><strong>se <em>en­ cuentra </em></strong><strong><em>y </em></strong><strong><em>reúne» </em></strong><strong>(n° </strong><strong>26)</strong><strong>.</strong></li>
</ol>
<p>¿Tenemos conciencia de la importancia decisiva de este sacramento para cada cristiano y la entera comunidad? ¿De qué manera, se prepara, se catequiza, se cuida su doctrina, liturgia, participación y consecuencias para la vida? ¿Hay algún tipo de evaluación de su celebración y del papel de cada ministerio en ella?</p>
<p>¡   1   <em>NADA  </em>1          <em>POCO  </em>1             <em>BASTANTE   </em>1     <em>MUCHO   </em>1</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
<ol start="9">
<li><strong> El Documento anima a que la Iglesia </strong><strong>y </strong><strong>cada comunidad tenga el hábito de  </strong><strong>la  </strong><strong>sinodalidad: </strong><strong>«reunirse </strong><strong>para  dialogar, discernir </strong><strong>y </strong><strong>decidir», para </strong><strong>así ser </strong><strong>«una  </strong><strong>Iglesia </strong><strong>más  </strong><strong>cercana  a las personas </strong><strong>y </strong><strong>más relacional, </strong><strong>que </strong><strong>sea </strong><strong>hogar </strong><strong>y </strong><strong>familia </strong><strong>de Dios»  (n° 28).</strong></li>
</ol>
<p>¿Existe en nuestras comunidades el hábito o la cultura de <em>«</em><em>r</em><em>e</em><em>unirse</em><em>»  </em>los agen­tes de los diferentes sectores pastorales: liturgia, catequesis, caridad&#8230;, y todos en conjunto, para <em>«dialogar</em><em>, </em><em>discernir </em><em>y </em><em>decidi</em><em>r</em><em>«?</em></p>
<p>1     <em>NADA </em>1         <em>POCO </em>1      <em>BASTANTE  </em>1     <em>MUCHO  </em>1</p>
<ol start="10">
<li><strong><em>«La </em></strong><strong><em>sinodalidad «indica </em></strong><strong><em>la específica forma de vivir  </em></strong><strong><em>y </em></strong><strong><em>obrar  (modus vivendi et operandi) de la Iglesia Pueblo de Dios que manifiesta </em></strong><strong><em>y </em></strong><strong><em>rea­ </em></strong><strong><em>liza  en concreto su ser comunión en el caminar juntos, en el reunirse en asamblea </em></strong><strong><em>y </em></strong><strong><em>en el participar activamente de todos sus miembros en su misión  evangelizadora» </em></strong><strong>(COMISIÓN </strong><strong>TEOLÓGICA  INTERNACIONAL, «La sinodalidad en la vida  </strong><strong>y </strong><strong>en la misión  de la Iglesia», 6)» (n° 31).</strong></li>
</ol>
<p>6 Este <em>«</em><em>ser en comunión en el </em><em>c</em><em>aminar juntos</em><em>«</em><em>,</em> ¿suele expresarse en la existen­cia de asambleas, consejos y otros órganos de participación dentro de nuestras Parroquias, Unidades Pastorales, Arciprestazgos y Diócesis?</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>¡    1       <em>NADA </em>1      <em>POCO </em>1        <em>BASTANTE  </em>1       <em>MUCHO  </em>1</p>
<p>11.<em>«La sinodalidad ofrece «el marco interpretativo </em><em>más  adecuado para comprender el  propio ministerio jerárquico» </em>(FRANCISCO, Discurso en  conmemoración del 50  aniversario de la  institución del Sínodo de los Obispos [17-10-2015]) (n ° 33). Es decir,la autoridad y el servicio de los pastores <em>«para salvaguardar </em><em>la apostolicidad del  anuncio </em><em>y </em><em>pro­ </em><em>mover </em><em>la  comunión eclesial» </em>debe entenderse dentro del ámbito de todo el Pueblo de  Dios que camina unido y no aparte o por encima de él.</p>
<p>Los pastores &#8211; Obispo, sacerdotes-, ¿entendemos así nuestro ministerio y procuramos ejercerlo de esta manera?</p>
<p>12.»Una Iglesia sinodal se caracteriza por ser  un espacio donde las  rela­ciones humanas pueden prosperar» (n° 34).</p>
<p>¿Son nuestras comunidades ámbitos  acogedores y fraternos  donde se cuidan las relaciones  humanas?  ¿Qué medios utilizamos y qué indicadores  encontra­mos?</p>
<p>1      <em>NADA </em>1     <em>POCO  </em>1     <em>BASTANTE   </em>1     <em>MUCHO  </em>1</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>13.»Las familias son un lugar privilegiado para aprender y experimentar las prácticas esenciales de una Iglesia sinodal. (&#8230;) «La familia huma­ niza a  las personas mediante la relación del &#8216;nosotros&#8217; y,  al mismo tiempo, promueve las   legítimas diferencias de   cada  uno»  (FRAN­CISCO, <em>Discurso </em><em>a  participantes en la Asamblea Plenaria de la Pon­tificia Academia de Ciencias Sociales </em>[29-4-2022])» (n° 35).</p>
<p>¿De qué manera cuidamos a las familias y las tenemos en cuenta en nuestra práctica  pastoral,  más allá de la predicación  y exhortación sobre ellas?</p>
<p>¡  1      <em>NADA </em>1     <em>POCO  </em>1      <em>BASTANTE   </em>1     <em>MUCHO  </em>1</p>
<p>14.»El proceso sinodal ha  mostrado que el Espíritu Santo suscita cons­tantemente una gran variedad de carismas y ministerios en el Pueblo de  Dios». Pero también «se expresó la tristeza por la  falta de  partici­pación de tantos miembros del Pueblo de  Dios (&#8230;) y el cansancio ge­neralizado» (n° 36).</p>
<p>¿Constatamos en nuestras Parroquias, Arciprestazgos, Diócesis, Movimientos, Comunidades, etc. esta falta de participación y sensación de cansancio? ¿De qué modos?</p>
<p>¡ 1   <em>NADA </em>1     <em>POCO  </em>1       <em>BASTANTE   </em>1         <em>MUCHO </em>1</p>
<p><strong>15.»«La </strong><strong>unidad  de la Iglesia no es la uniformidad, sino la integración or­ gánica  de las legítimas diversidades» (SAN  JUAN PABLO </strong>II, <strong>Novo mi­ llennio Ineunte, 46 [6-1-2001]». Y advierte el Sínodo que el «mensaje salvífico» hay que evitar «reducirlo a una comprensión única de la vida de la Iglesia y de las formas teológicas, litúrgicas, pastorales y disci­plinarias en que se expresa» (n° 39).</strong></p>
<p>6 ¿Observamos en nuestros ámbitos pastorales esta tentación de la «uniformi­dad», especialmente acaso en el aspecto litúrgico, por parte de personas o gru­pos? ¿Hacemos algo al respecto?</p>
<p>1  <em>NADA  </em>1         <em>POCO </em>1            <em>BASTANTE  </em>1          <em>MUCHO   </em>1</p>
<p><strong>16.</strong><strong>«La </strong><strong>sinodalidad </strong><strong>es ante todo  una disposición  espiritual que impregna </strong><strong>la </strong><strong>vida  cotidiana de los bautizados y todos  los aspectos de la misión de la Iglesia» (n° 43). Y nos invita y advierte en el n° 44 a reconocer </strong><strong>«la  </strong><strong>primacía </strong><strong>de </strong><strong>la </strong><strong>gracia. </strong><strong>Si falta  la profundidad espiritual personal y comunitaria, la sinodalidad se reduce a un expediente organizativo».</strong></p>
<p>¿Hay espacios y tiempos en nuestra Iglesia para «la contemplación, el silencio» (&#8230;) «la formación y el acompañamiento espiritual» (en palabras del Docu­mento Final, n°43)?</p>
<p>l 1   <em>NADA </em>1     <em>POCO  </em>1     <em>BASTANTE   </em>1     <em>MUCHO  </em>1</p>
<p>6 ¿Somos conscientes del peligro de reducir la sinodalidad a un expediente or­ganizativo o simplemente a buscar cambios en el &#8216;sistema&#8217; o en la &#8216;estructura &#8216; eclesial?</p>
<p>1      <em>NADA </em>1     <em>POCO </em>1       <em>BASTANTE  </em>1      <em>MUCHO  </em>1</p>
<ol start="17">
<li><strong>«La </strong><strong>conversación </strong><strong>en el Espíritu es una herramienta que, aun con sus limitaciones, resulta fructífera para  permitir </strong><strong>la </strong><strong>escucha  y el discerni­miento de «lo  que el Espíritu dice a las Iglesias» (Ap  2, 7)» (n° 45).</strong></li>
</ol>
<p>¿Conocemos  este método de la «conversación en el Espíritu» y lo empleamos en nuestros grupos pastorales y apostólicos?</p>
<p>1     <em>NADA </em>1         <em>POCO </em>1      <em>BASTANTE  </em>1     <em>MUCHO  </em>1</p>
<ol start="18">
<li><strong>«Necesidad </strong><strong>de sanac1on, reconciliación </strong><strong>y </strong><strong>reconstrucción </strong><strong>de  la  con­ fianza dentro de la Iglesia, en particular tras demasiados escándalos de abusos, </strong><strong>y </strong><strong>dentro </strong><strong>de la sociedad» (n°   46).</strong></li>
</ol>
<p>¿Hemos percibido  en nuestro entorno eclesial  y social escándalo,  dolor, pér­dida de confianza  a causa de los abusos dentro de la Iglesia y en la sociedad en general? ¿Qué respuestas hemos procurado ofrecer?</p>
<p>1     <em>NADA </em>1         <em>POCO </em>1      <em>BASTANTE  </em>1     <em>MUCHO  </em>1</p>
<ol start="19">
<li><strong>««La Iglesia </strong><strong>sinodal es como un estandarte alzado entre las naciones </strong><strong>(cf.  Is <strong>11, 12)»  <strong>(FRANCISCO, <strong>Discurso  para  la  conmemoración del </strong></strong></strong></strong><strong>50.<strong>0<strong>   <strong>aniversario <strong>de la  constitución del Sínodo  de los Obispos  <strong>[17-1-</strong></strong></strong></strong></strong></strong><strong>2015]» <strong>(no 47). Y el n° 48, incide  en que «el modo  sinodal de vivir  las relaciones es una forma de testimonio con relación a la sociedad».</strong></strong></li>
</ol>
<p>6 ¿Somos conscientes  de que, como dice el Documento  Final (no 48), el estilo y la práctica sinodal «responde a la necesidad humana de ser acogido y sentirse reconocido  dentro de una comunidad  concreta»,  en una sociedad individua­ lista y fragmentada?</p>
<p>1     <em>NADA </em>1    <em>POCO  </em>1       <em>BASTANTE   </em>1     <em>MUCHO  </em>1</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>La entrada <a href="https://diocesistarazona.org/blog/2026/05/07/fase-de-implantacion-diocesana-parte-1-el-corazon-de-la-sinodalidad/">Fase de implantación diocesana. Ficha 1: El corazón de la sinodalidad</a> se publicó primero en <a href="https://diocesistarazona.org">Diócesis de Tarazona</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Pascua, peregrinos del amor misericordioso &#8211; Carta del domingo, 19 de abril 2025</title>
		<link>https://diocesistarazona.org/blog/2026/04/17/pascua-peregrinos-del-amor-misericordioso-carta-del-domingo-19-de-abril-2025/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[marta]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 17 Apr 2026 09:30:34 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Cartas del Obispo]]></category>
		<category><![CDATA[Cartas dominicales]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://diocesistarazona.org/?p=7280</guid>

					<description><![CDATA[<p>Durante este tiempo de Pascua vamos peregrinando por los testimonios y signos de Cristo resucitado. Este domingo lo vemos acompañando a los discípulos de Emaús, en esa vuelta desesperada a la normalidad, pero ¿es posible volver a la vida de antes si nos hemos encontrado con Cristo? Externamente puede parecer que sí, hacemos las mismas [&#8230;]</p>
<p>La entrada <a href="https://diocesistarazona.org/blog/2026/04/17/pascua-peregrinos-del-amor-misericordioso-carta-del-domingo-19-de-abril-2025/">Pascua, peregrinos del amor misericordioso &#8211; Carta del domingo, 19 de abril 2025</a> se publicó primero en <a href="https://diocesistarazona.org">Diócesis de Tarazona</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>Durante este tiempo de Pascua vamos <strong>peregrinando por los testimonios y signos de Cristo resucitado</strong>. Este domingo lo vemos acompañando a los discípulos de Emaús, en esa vuelta desesperada a la normalidad, pero ¿<em>es posible volver a la vida de antes si nos hemos encontrado con Cristo</em>? Externamente puede parecer que sí, hacemos las mismas cosas, pero siempre nos <strong>quedará en el interior una huella que reclama volver a vivir esa experiencia de amor</strong>. Quizás, con el tiempo, hasta lleguemos a olvidarla; de hecho, en el camino de amistad con Jesús hay muchos abandonos definitivos.<br />
Los discípulos de Emaús, volvían a su antigua vida, porque tres días era demasiado tiempo para esperar y a pesar de que no quedaba ya ningún signo de su muerte en el sepulcro y los apóstoles habían recibido el anuncio de que <strong>vivía el que había sido crucificado</strong>, nadie lo había visto. La muerte es algo definitivo y a eso se aferraban. Tuvieron la suerte de que <strong>Jesús vino a encender de nuevo sus corazones</strong> explicando las Escrituras. Este caminar juntos, sirvió también de preparación para reconocerlo en la mesa. Allí Jesús volvió a pronunciar las palabras de la Última Cena y eso fue suficiente para <strong>convertirse en testigos de la resurrección</strong>. Habían compartido camino, conversación, comida con el mismo Cristo sin reconocerlo. Cuando pronuncia la “<strong><em>Acción de Gracias</em></strong>” identifican de nuevo al Señor.<br />
El domingo anterior, escuchábamos cómo los discípulos, le descubren a través de <strong>las heridas de las manos y costado</strong>. Se llenan de alegría comprendiendo que delante de ellos ya no hay un fantasma sino <strong>el mismo Cristo</strong>. Les deja un <strong>mensaje de paz y de misericordia</strong> para perdonar los pecados con la ayuda del Espíritu Santo. Así se nos está invitando a dejar <strong>que nuestro corazón se encienda en la fe y esperanza en Cristo</strong> resucitado, se nos invita a que vivamos llenos de la misericordia del Señor, que ha realizado tantas obras de amor en cada uno de nosotros y que, además, practiquemos esa misericordia con los demás.<br />
El Papa San Juan Pablo II instituyó, el segundo domingo de Pascua, como <strong>el domingo de la misericordia</strong> cuando canonizó a Santa Faustina Kovalska, quien recibió diversas revelaciones de Cristo, en las que le manifestó el deseo de que <strong>se promoviese la devoción a la Divina Misericordia</strong>.<br />
En las apariciones le dejó una imagen conocida como <strong>el Cristo de la Divina Misericordia</strong>, es <strong>un Jesús resucitado bendiciendo, de su pecho salen dos rayos, uno rojo y otro blanco</strong>, “<em>el rayo pálido simboliza el agua que justifica las almas, el rayo rojo simboliza la sangre que es la vida de las almas. Ambos rayos brotaron de las entrañas más profundas de Mi misericordia, cuando Mi corazón agonizante fue abierto en la cruz por la lanza</em>” (Diario 326) Al pie de la imagen está escrito del texto “<strong><em>Jesús confío en Ti</em></strong>”.<br />
La resurrección es una llamada para que cada uno de nosotros <strong>sintamos, vivamos y practiquemos la misericordia</strong> con todos. Frente al pecado Jesús nos da perdón, frente al miedo nos ofrece paz, ante la falta de fe nos ofrece presencia viva después de su muerte.<br />
Sigamos <strong>avanzando</strong> en este tiempo pascual <strong>como peregrinos del amor misericordioso</strong>.</p>
<p>+Mons. Vicente Rebollo Mozos.<br />
Obispo de Tarazona</p>
<p>La entrada <a href="https://diocesistarazona.org/blog/2026/04/17/pascua-peregrinos-del-amor-misericordioso-carta-del-domingo-19-de-abril-2025/">Pascua, peregrinos del amor misericordioso &#8211; Carta del domingo, 19 de abril 2025</a> se publicó primero en <a href="https://diocesistarazona.org">Diócesis de Tarazona</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Carta del domingo, 15 de febrero -Cuaresma</title>
		<link>https://diocesistarazona.org/blog/2026/02/13/carta-del-domingo-15-de-febrero-cuaresma/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[marta]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 13 Feb 2026 08:29:52 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Cartas del Obispo]]></category>
		<category><![CDATA[Cartas dominicales]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://diocesistarazona.org/?p=7268</guid>

					<description><![CDATA[<p>Nos encontramos a las puertas de sentir de nuevo, con fuerza, la llamada de Dios para volver a su misericordia y su amor, comenzamos el tiempo de Cuaresma. El próximo miércoles es el inicio de estos cuarenta días de preparación para la Pascua, con la celebración del rito de la imposición de la ceniza y [&#8230;]</p>
<p>La entrada <a href="https://diocesistarazona.org/blog/2026/02/13/carta-del-domingo-15-de-febrero-cuaresma/">Carta del domingo, 15 de febrero -Cuaresma</a> se publicó primero en <a href="https://diocesistarazona.org">Diócesis de Tarazona</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>Nos encontramos a las puertas de sentir de nuevo, con fuerza, la <strong>llamada de Dios para volver a su misericordia y su amor</strong>, comenzamos el tiempo de Cuaresma. El próximo miércoles es el inicio de estos cuarenta días de preparación para la Pascua, con la celebración del rito de la imposición de la ceniza y la eucaristía de ese día.</p>
<p><strong>No</strong> <strong>lo dejemos pasar</strong> como una parte más del decurso del año litúrgico, es una oportunidad para <strong>nuestra renovación interior</strong>, para sentir la gracia de la reconciliación a la que el Señor nos invita especialmente en estos días. A ello nos ayudará una retirada personal e interior al desierto de nuestra alma, que es lugar donde nos encontramos directamente con Dios. Con palabras del profeta Oseas, “yo le Llevaré al desierto y le hablaré al corazón” (2, 16).</p>
<p><strong>Como Cristo</strong> en su experiencia de desierto, antes de comenzar su predicación, supo y pudo rechazar la tentación, <strong>desde la confianza en Dios, la fortaleza de la palabra, la austeridad del ayuno y la oración</strong> y, así descubrir que la fuerza del amor de Dios estaba con él, también nosotros somos llamados a fortalecer nuestra unión con Dios, nuestra disponibilidad para hacer su voluntad. Llamados a <strong>rechazar todo lo que nos aparta de Él, de los hermanos, de los pobres</strong>.</p>
<p>Esto tiene un nombre la <strong>conversión del corazón.</strong> La cuaresma no es una mera invitación a “<em>reparar</em>” lo que está mal, a “<em>poner parches o quitar goteras</em>”, nos llama una <strong>renovación profunda de nosotros mismos</strong>, desde dentro de nuestro corazón entendido como el motor de nuestra vida cristiana, de nuestros actos. <strong>No tengamos miedo</strong>, mejor veámoslo como una oportunidad, una muestra de que <strong>el Señor nos lo ofrece como un don</strong>. Puesto que la renovación interior cuanto más profundo sea más plenitud aporta a nuestra vida, la consecuencia es clara, si esta cuaresma se produce en nosotros, seremos mejores personas, mejores creyentes. Y así contribuiremos a la renovación de nuestra Iglesia y de la sociedad.</p>
<p>Para ello, debemos de tener muy en cuenta que el que <strong>el protagonista no somos nosotros sino Cristo</strong>. Cada uno de nosotros aportamos lo que somos, nuestra arcilla y Cristo a través del Espíritu, si le dejamos actuar, <strong>nos moldeará para volver a ser imagen y semejanza de Dios</strong>. Empapémonos del agua del Espíritu que habla a nuestro corazón, lleno de debilidades, miserias, indiferencias, egoísmos y, estemos dispuestos para que haga de nosotros esas vasijas llenas del amor de Dios, capaces de ayudar, de compartir, de dar amor a los demás. Así cada uno de nosotros <strong>seremos una fuente de bondad, de esperanza</strong> para las personas que están a nuestro lado.</p>
<p>Bello objetivo, apasionante tarea la que tenemos por delante. No ahorremos en esfuerzos, ni en interés por alcanzarlo. El próximo miércoles se nos va a recordar los principales <strong>medios que podemos usar</strong> para conseguir este fin, <strong>la oración, el ayuno y la limosna</strong>. Se nos va a ofrecer estos medios a través de celebraciones, retiros, charlas, invitaciones a la penitencia, Viacrucis, encuentros, renuncias por amor a Dios y para ayudar al otro. Muchas ocasiones para dejar que sintamos que Dios con su cercanía renueva nuestro corazón.</p>
<p>Feliz y santa cuaresma para todos.</p>
<p><strong>+Mons. Vicente Rebollo Mozos.</strong><br />
<strong>Obispo de Tarazona</strong></p>
<p>La entrada <a href="https://diocesistarazona.org/blog/2026/02/13/carta-del-domingo-15-de-febrero-cuaresma/">Carta del domingo, 15 de febrero -Cuaresma</a> se publicó primero en <a href="https://diocesistarazona.org">Diócesis de Tarazona</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Carta del domingo, 8 de febrero &#8211; Campaña contra el Hambre de Manos Unidas</title>
		<link>https://diocesistarazona.org/blog/2026/02/08/carta-del-domingo-8-de-febrero-campana-contra-el-hambre-de-manos-unidas/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[marta]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 08 Feb 2026 08:27:54 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Cartas del Obispo]]></category>
		<category><![CDATA[Cartas dominicales]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://diocesistarazona.org/?p=7266</guid>

					<description><![CDATA[<p>Esta semana estamos celebrando las 67 Campaña contra el Hambre que organiza Manos Unidas, la asociación de la Iglesia nacida por iniciativa de las mujeres de la Acción Católica en torno a los años 60 del siglo pasado, para ayudar a la promoción y el desarrollo de los países más pobres y con la finalidad [&#8230;]</p>
<p>La entrada <a href="https://diocesistarazona.org/blog/2026/02/08/carta-del-domingo-8-de-febrero-campana-contra-el-hambre-de-manos-unidas/">Carta del domingo, 8 de febrero &#8211; Campaña contra el Hambre de Manos Unidas</a> se publicó primero en <a href="https://diocesistarazona.org">Diócesis de Tarazona</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>Esta semana estamos celebrando las <strong>67 Campaña contra el Hambre</strong> que organiza <strong>Manos Unidas</strong>, la asociación de la Iglesia nacida por iniciativa de las mujeres de la Acción Católica en torno a los años 60 del siglo pasado, para ayudar a la promoción y el desarrollo de los países más pobres y con la finalidad de acabar con el hambre en el mundo que genera muertes, impide el desarrollo, aumenta las diferencias sociales, en definitiva, crea pobreza.</p>
<p>Manos Unidas nos ayudan a <strong>cumplir el deseo de Jesús</strong> expresado en sus palabras “<em>tuve hambre y me disteis de comer, tuve sed y me disteis de beber</em>…” como nos recuerda el Evangelio, (Mt 25, 35), subrayando el Señor que si no lo hacemos, es a Él mismo al que no estamos ayudando, le ignoramos y despreciamos. Este deseo es <strong>el impulso que mueve a Manos Unidas</strong> y, también a cada uno de nosotros, a celebrar esta campaña.</p>
<p>El lema de este año es “<strong>Declara la guerra al hambre</strong>” que sirve para recordarnos que las guerras, las divisiones, los enfrentamientos e indiferencias generan hambre y pobreza. Si <strong>construimos paz y fraternidad</strong>, <strong>disminuiremos el hambre y la pobreza</strong>.</p>
<p>Como cada año, se nos propone un proyecto concreto para que fijemos en él nuestra mirada y aportemos nuestros donativos. El de este año es para la población de <strong>Sidón en El Líbano</strong>. Por qué ahí, porque hay en esta ciudad en torno a 1.500.000 refugiados procedentes de Siria, de los cuales se estima que 945.000 son menores de 15 años, los que más sufren por ser los más débiles. Este proyecto quiere apoyar un <strong>programa de formación en costura y confección</strong> para <strong>60 mujeres</strong> sirias refugiadas en Sidón. Al terminar su formación recibirán una máquina de coser para que puedan trabajar usando los conocimientos adquiridos. También servirá para apoyar a otros <strong>100 jóvenes y adultos</strong>, <strong>ofreciendo formación profesional</strong> en electricidad, reparación de teléfonos, manicura, cosmética y peluquería, junto con los materiales necesarios para trabajar posteriormente en lo que se hayan formado. Además, se formará a <strong>5 profesores</strong> que ayuden al resto de personas en su etapa formativa. Esto se hace en colaboración con la <strong>Asociación FRATELLI</strong>, formada por <em><u>hermanos de La Salle y hermanos Maristas</u></em> que llevan trabajando más de 10 años con estos refugiados.</p>
<p>El importe del proyecto es de <strong>32.984,00 €</strong>. Se nos invita a colaborar con nuestros donativos que se recaudarán en <strong>la colecta de este domingo</strong> o con otras actividades que realicéis en parroquias, arciprestazgos, colegios… Por pequeña que sea nuestra ayuda es muy importante para conseguir el objetivo propuesto. Los responsables de Manos Unidas de nuestra diócesis <strong>nos dan las gracias</strong> por ello.</p>
<p>Y, donde no llegue la ayuda material, <strong>pidamos a Dios</strong>, nuestro padre, que lo supla <strong>su providencia</strong>. También le pedimos que <strong>aumenten en el mundo el desarrollo</strong>, el progreso, la riqueza y la libertad en tantos países pobres. Que <strong>disminuyan en esos países la corrupción</strong>, la falta de transparencia, los odios, las ideologías contrarias al progreso y el desarrollo. Para ello le ruego al Señor que cambie nuestros corazones enfermos y divididos, por corazones fraternos y generosos.</p>
<p>Aprovechemos esta nueva campaña contra el hambre para <strong>ser generosos con los más pobres</strong>.</p>
<p><strong>+Mons. Vicente Rebollo.</strong><br />
<strong>Obispo de Tarazona</strong></p>
<p>La entrada <a href="https://diocesistarazona.org/blog/2026/02/08/carta-del-domingo-8-de-febrero-campana-contra-el-hambre-de-manos-unidas/">Carta del domingo, 8 de febrero &#8211; Campaña contra el Hambre de Manos Unidas</a> se publicó primero en <a href="https://diocesistarazona.org">Diócesis de Tarazona</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Carta del domingo, 1 de febrero &#8211; La Vida Consagrada</title>
		<link>https://diocesistarazona.org/blog/2026/02/01/carta-del-domingo-1-de-febrero-la-vida-consagrada/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[marta]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 01 Feb 2026 08:26:21 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Cartas del Obispo]]></category>
		<category><![CDATA[Cartas dominicales]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://diocesistarazona.org/?p=7264</guid>

					<description><![CDATA[<p>Mañana, día dos, se celebra la fiesta de la Presentación del Señor en el Templo, el día de la Candelaria y, con tal motivo, en la Iglesia celebramos la Jornada Mundial de la Vida Consagrada. Este año es el número 30 de estas jornadas, las instituyó el Papa San Juan Pablo II con una triple [&#8230;]</p>
<p>La entrada <a href="https://diocesistarazona.org/blog/2026/02/01/carta-del-domingo-1-de-febrero-la-vida-consagrada/">Carta del domingo, 1 de febrero &#8211; La Vida Consagrada</a> se publicó primero en <a href="https://diocesistarazona.org">Diócesis de Tarazona</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>Mañana, día dos, se celebra la fiesta de la Presentación del Señor en el Templo, el día de la Candelaria y, con tal motivo, en la Iglesia celebramos la Jornada Mundial de la Vida Consagrada. Este año es el número 30 de estas jornadas, las instituyó el Papa San Juan Pablo II con una triple finalidad, en <em>primer lugar</em>, para <strong>dar gracias a Dios por el don de la vida consagrada,</strong> es un regalo para nuestra Iglesia que queda enriquecida por la gran variedad de carismas que componen la vida religiosa y, porque a través de ellos, sirven al Reino de Dios.</p>
<p>En <em>segundo lugar,</em> para <strong>promover entre los fieles el conocimiento</strong> de las múltiples variedades de congregaciones existentes y, a partir de ese conocimiento, valorarlas y quererlas.</p>
<p>En <em>tercer lugar,</em> para <strong>celebrar juntos consagrados, pastores y el resto del Pueblo de Dios</strong>, las maravillas que Dios ha hecho en sus vidas. (S. Juan Pablo II, <em>Mensaje para la primera Jornada Mundial de los Consagrados</em>, 6 de enero de 1997). Estos tres objetivos siguen siendo muy actuales y necesarios, los hacemos nuestros para esta jornada.</p>
<p>El lema para este año es una interpelación directa a los religiosos, “<strong><em>Vida consagrada, ¿para quién eres?</em></strong>” Está en plena conexión con el Congreso de Vocaciones que se celebró en Iglesia española el mes de febrero del año pasado, con el lema <strong><em>¿Para quién soy?,</em></strong> concluyendo como respuesta que “<em>soy para el Señor en los hermanos</em>”. Ambas preguntas presuponen una cuestión primera <strong>quién soy yo</strong>, cuál es mi identidad, para desde ahí lanzarme al <em>para quién soy</em>, cómo sirvo al Señor en los hermanos. Estás preguntas, está pidiendo <strong>una profundización en el propio carisma</strong> con la convicción de que sigue siendo igual de útil que cuando nació la congregación. Hay que huir de falsos modernismos y dejar <strong>que el Espíritu nos ayude a servir</strong> mejor, convencidos de que el mejor servicio de los demás es la autenticidad, cómo Dios nos quiere.</p>
<p><strong>El carisma modela al consagrado</strong> para poder sembrar paz, vida, Evangelio en el corazón del hombre de hoy. Necesitamos conocer mucho al hombre actual y, ante él, ser humildes porque con nuestras fuerzas, ilusiones y entusiasmos no podemos responder a todas sus interrogantes, sí <strong>podemos con el don de Dios y la fuerza de la vida comunitaria</strong>.</p>
<p>Son las grandes aportaciones a la Iglesia de la vida consagrada, <strong>1º la escucha y obediencia al Espíritu</strong> que se nos transmite como un don de Dios a través del propio carisma, para así ayudar a saciar al hombre de su necesidad de Dios, su hambre de eternidad, su deseo infinito de felicidad. <strong>2º</strong> Junto a la escucha del Espíritu, <strong>la fuerza de la vida comunitaria</strong> que en sí misma es un testimonio de Evangelio, todos al servicio de todos, todos queriendo lo mejor para el otro, cultivando el olvido de uno mismo, para que el señor crezca en cada uno y, a la vez, en todos; mirando juntos al mismo objetivo y cada uno aportando lo mucho o poco que puede hacer, fortaleciendo la unidad comunitaria.</p>
<p>Oremos con caridad por nuestros hermanos y hermanas consagradas de la diócesis. Pidamos el aumento de vocaciones y el fortalecimiento de sus comunidades.</p>
<p><strong>+Mons. Vicente Rebollo Mozos.</strong><br />
<strong>Obispo de Tarazona</strong></p>
<p>La entrada <a href="https://diocesistarazona.org/blog/2026/02/01/carta-del-domingo-1-de-febrero-la-vida-consagrada/">Carta del domingo, 1 de febrero &#8211; La Vida Consagrada</a> se publicó primero en <a href="https://diocesistarazona.org">Diócesis de Tarazona</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Carta del 25 de enero 2026 &#8211; La conversión de San Pablo</title>
		<link>https://diocesistarazona.org/blog/2026/01/25/carta-del-25-de-enero-2026-la-conversion-de-san-pablo/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[marta]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 25 Jan 2026 08:23:24 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Cartas del Obispo]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://diocesistarazona.org/?p=7262</guid>

					<description><![CDATA[<p>Este domingo, 25 de enero, celebramos la fiesta de la conversión de San Pablo. Él mismo nos narra cómo perseguía a los cristianos y los encarcelaba, “yo creí que era mi deber actuar con todos los medios contra el nombre de Jesús, el Nazareno” (Hch 26, 9) y, yendo a Damasco, el Señor se le [&#8230;]</p>
<p>La entrada <a href="https://diocesistarazona.org/blog/2026/01/25/carta-del-25-de-enero-2026-la-conversion-de-san-pablo/">Carta del 25 de enero 2026 &#8211; La conversión de San Pablo</a> se publicó primero en <a href="https://diocesistarazona.org">Diócesis de Tarazona</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>Este domingo, 25 de enero, celebramos la <strong>fiesta de la conversión de San Pablo</strong>. Él mismo nos narra cómo perseguía a los cristianos y los encarcelaba, “<em>yo creí que era mi deber actuar con todos los medios contra el nombre de Jesús, el Nazareno</em>” (Hch 26, 9) y, yendo a Damasco, el Señor se le apareció como una potente luz que le arrojó al suelo, recibiendo su mensaje en el que le manifestaba cuál iba a ser su misión, “<em>yo soy Jesús, a quien tú persigues. Pero <strong>levántate y ponte en pie</strong>, pues me he aparecido a ti precisamente <strong>para elegirte como servidor y testigo</strong> tanto de las cosas que de mí has visto como de las que te manifestaré</em>” (Hch 26, 15-16).</p>
<p><strong>Esto cambió totalmente su vida</strong>, convirtiéndose de perseguidor en apóstol del Evangelio entre los que no eran judíos, los gentiles, hasta dar su vida por Cristo. Es el gran testimonio que nos deja San Pablo, <strong>su vida está centrada plenamente en Cristo</strong>. Jesús fue el motor del cambio de su vida. Pablo era un judío creyente, pero cuando se encuentra con Cristo todo cambia hasta considerar que su vida pasada como basura, “<em>por Cristo lo perdí todo y todo lo considero basura con tal de ganar a Cristo</em>” (Flp 3, 8).</p>
<p>La fuerza para la identificación con el Señor, la encuentra en <strong>el amor total de Cristo hacia él y hacia nosotros</strong>, manifestado en su entrega a la muerte en cruz “<em>vivo en la fe del hijo de Dios que me amó y se entregó por mí</em>” y por eso afirma rotundamente “<em>estoy crucificado en Cristo; vivo, pero no soy yo el que vive, es Cristo quien vive en mí</em>” (Gal 2, 19-20) Es todo un ejemplo para nuestras vidas, <strong>identificarnos plenamente con Cristo</strong> hasta sentir que su misma vida es la que vive en nosotros.</p>
<p>Hay dos fundamentos que le permiten llegar a esta unión con Cristo, <strong>el misterio pascual</strong> al que se siente plenamente unido. Esto lo conseguimos por medio del sacramento del bautismo, “<strong><em>por el bautismo</em></strong><em> fuimos sepultados con él en la muerte, para que lo mismo que Cristo resucitó así, también nosotros andemos en una vida nueva</em>” (Rm 6, 4). También lo conseguimos por <strong>la Eucaristía.</strong> Narra con precisión la institución de la Eucaristía e invita al que la recibe a vivir como Cristo porque “<em>cada vez que coméis este pan y bebéis del cáliz proclamáis la muerte del señor hasta que vuelva</em>” (I Cor 11, 26).</p>
<p>El otro medio para la unión con Cristo es <strong>el don del Espíritu Santo que habita en nosotros</strong>, porque es el que nos “<em>ha librado de la ley del pecado y de la muerte</em>” (Rm 8, 2), devolviéndonos la dignidad de hijos de Dios, “<em>no habéis recibido un espíritu de esclavitud, sino que habéis recibido el Espíritu de hijos de adopción, en el que clamamos Abba, Padre</em>” (Rm 8, 15). Este es el gran don, la gran fuerza que tenemos dentro de nosotros por la que asumimos la nueva vida de hijos de Dios.</p>
<p>San Pablo, un enamorado de Cristo, nos ayude cada día a identificarnos con Jesús, Nuestro Señor, y vivir como Él nos ha mostrado.</p>
<p><strong>+Mons. Vicente Rebollo Mozos.</strong><br />
<strong>Obispo de Tarazona</strong></p>
<p>La entrada <a href="https://diocesistarazona.org/blog/2026/01/25/carta-del-25-de-enero-2026-la-conversion-de-san-pablo/">Carta del 25 de enero 2026 &#8211; La conversión de San Pablo</a> se publicó primero en <a href="https://diocesistarazona.org">Diócesis de Tarazona</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Carta del 18 de enero 2026 &#8211; Un solo cuerpo, un solo espíritu, una sola esperanza</title>
		<link>https://diocesistarazona.org/blog/2026/01/16/carta-del-18-de-enero-2026-un-solo-cuerpo-un-solo-espiritu-una-sola-esperanza/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[marta]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 16 Jan 2026 08:55:40 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Cartas del Obispo]]></category>
		<category><![CDATA[Cartas dominicales]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://diocesistarazona.org/?p=7257</guid>

					<description><![CDATA[<p>Como cada año, todos los seguidores de Jesús dedicamos la semana del 18 al 25 de enero para rezar por la unidad de los cristianos. Nunca será suficiente el tiempo que dediquemos a pensar, reflexionar, orar y buscar, en la medida de nuestras fuerzas, la unidad entre todos los creyentes que llevamos el apellido de [&#8230;]</p>
<p>La entrada <a href="https://diocesistarazona.org/blog/2026/01/16/carta-del-18-de-enero-2026-un-solo-cuerpo-un-solo-espiritu-una-sola-esperanza/">Carta del 18 de enero 2026 &#8211; Un solo cuerpo, un solo espíritu, una sola esperanza</a> se publicó primero en <a href="https://diocesistarazona.org">Diócesis de Tarazona</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>Como cada año, todos los seguidores de Jesús dedicamos la semana del 18 al 25 de enero para <strong>rezar por la unidad de los cristianos</strong>. Nunca será suficiente el tiempo que dediquemos a pensar, reflexionar, orar y buscar, en la medida de nuestras fuerzas, la unidad entre todos los creyentes que llevamos el apellido de cristianos.</p>
<p>Este año que ha terminado hemos celebrado en 1.700 aniversario del primer concilio ecuménico, es decir, de todos los seguidores de Cristo, el concilio de Nicea, llamado así porque se celebró en esa ciudad que actualmente pertenece a Turquía. Para conmemorar este aniversario, tuvimos una oración ecuménica en Madrid, los obispos de las diócesis españolas con responsables de otras iglesias cristianas. Como muesttra de la división que se ha producido entre los cristianos es que, a la hora de rezar el credo, tuvimos que cambiar una frase, no dijimos que “<em>el Espíritu Santo procede del Padre del Hijo</em>” como rezamos habitualmente. La razón, es que la introducción de esta expresión “<em>y del Hijo</em>”, motivó, además de otras causas, el cisma entre católicos y ortodoxos el año 1054. El otro gran cisma se produjo en el siglo XVI, cuando apareció la reforma protestante y las múltiples iglesias que surgieron a la luz de este hecho. Y así seguimos, separados. Fue un gran testimonio esta oración Ecuménica, un gesto que se debe repetir, hasta que se consiga la gran petición de Jesús en su oración despedida, “<strong><em>Padre que todos sean uno</em></strong>”</p>
<p>Reconocemos que la unidad <strong>es un don de Dios,</strong> que el corazón de los creyentes es tan débil, que sólo con la ayuda de Dios podremos caminar en unidad. Es el Espíritu, “<em>un solo Espíritu</em>” el que nos puede ayudar a alcanzar este don. Todos coincidimos que hay “<em>un solo cuerpo</em>”, el de Cristo, “<em>una sola esperanza</em>”, la de la vida eterna. Los caminos para alcanzarlos son diversos, pero ello no es motivo para la división, para vernos distintos o mejores los unos de los otros.</p>
<p>Hay dos aspectos a tener muy presentes en esta tarea de alcanzar la unidad, no es una opción, sino <strong>una vocación a la que Dios nos llama</strong> y el Espíritu nos capacita para conseguirlo. En segundo lugar, que esto no se consigue sin la <strong>conversión de nuestro corazón,</strong> aceptando la diversidad y la verdad que hay en los demás. Todos nos sentirnos llamados a recordar que en Cristo formamos un solo cuerpo, que tenemos una misma esperanza que se fortalece en el caminar juntos como pueblo de Dios, hermanos unos de otros, alimentada por la caridad. La unidad nace como un don de Dios en los creyentes, se vive, se hace realidad y crece en el amor fraterno y comunitario.</p>
<p>Siempre es más lo que nos une que lo que nos separa, pero tendemos a acentuar nuestras diferencias y a verlas como insalvables. Esta semana estamos llamados a la oración para buscar la unidad, para fijarnos en lo bueno que hay en el otro, para ver que somos un único cuerpo de seguidores de Jesús, para sentirnos unidos en la única esperanza. <strong>Recemos con un poco más intensidad estos días</strong>.</p>
<p><strong>+Mons. Vicente Rebollo Mozos.</strong><br />
<strong>Obispo de Tarazona</strong></p>
<p>&nbsp;</p>
<p>La entrada <a href="https://diocesistarazona.org/blog/2026/01/16/carta-del-18-de-enero-2026-un-solo-cuerpo-un-solo-espiritu-una-sola-esperanza/">Carta del 18 de enero 2026 &#8211; Un solo cuerpo, un solo espíritu, una sola esperanza</a> se publicó primero en <a href="https://diocesistarazona.org">Diócesis de Tarazona</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Carta del domingo, 18 de enero &#8211; Un solo cuerpo, un solo espíritu, una sola esperanza</title>
		<link>https://diocesistarazona.org/blog/2026/01/16/carta-del-domingo-18-de-enero-un-solo-cuerpo-un-solo-espiritu-una-sola-esperanza/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[marta]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 16 Jan 2026 08:00:35 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[General]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://diocesistarazona.org/?p=7254</guid>

					<description><![CDATA[<p>Como cada año, todos los seguidores de Jesús dedicamos la semana del 18 al 25 de enero para rezar por la unidad de los cristianos. Nunca será suficiente el tiempo que dediquemos a pensar, reflexionar, orar y buscar, en la medida de nuestras fuerzas, la unidad entre todos los creyentes que llevamos el apellido de [&#8230;]</p>
<p>La entrada <a href="https://diocesistarazona.org/blog/2026/01/16/carta-del-domingo-18-de-enero-un-solo-cuerpo-un-solo-espiritu-una-sola-esperanza/">Carta del domingo, 18 de enero &#8211; Un solo cuerpo, un solo espíritu, una sola esperanza</a> se publicó primero en <a href="https://diocesistarazona.org">Diócesis de Tarazona</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>Como cada año, todos los seguidores de Jesús dedicamos la semana del 18 al 25 de enero para <strong>rezar por la unidad de los cristianos</strong>. Nunca será suficiente el tiempo que dediquemos a pensar, reflexionar, orar y buscar, en la medida de nuestras fuerzas, la unidad entre todos los creyentes que llevamos el apellido de cristianos.</p>
<p>Este año que ha terminado hemos celebrado en 1.700 aniversario del primer concilio ecuménico, es decir, de todos los seguidores de Cristo, el concilio de Nicea, llamado así porque se celebró en esa ciudad que actualmente pertenece a Turquía. Para conmemorar este aniversario, tuvimos una oración ecuménica en Madrid, los obispos de las diócesis españolas con responsables de otras iglesias cristianas. Como muesttra de la división que se ha producido entre los cristianos es que, a la hora de rezar el credo, tuvimos que cambiar una frase, no dijimos que “<em>el Espíritu Santo procede del Padre del Hijo</em>” como rezamos habitualmente. La razón, es que la introducción de esta expresión “<em>y del Hijo</em>”, motivó, además de otras causas, el cisma entre católicos y ortodoxos el año 1054. El otro gran cisma se produjo en el siglo XVI, cuando apareció la reforma protestante y las múltiples iglesias que surgieron a la luz de este hecho. Y así seguimos, separados. Fue un gran testimonio esta oración Ecuménica, un gesto que se debe repetir, hasta que se consiga la gran petición de Jesús en su oración despedida, “<strong><em>Padre que todos sean uno</em></strong>”</p>
<p>Reconocemos que la unidad <strong>es un don de Dios,</strong> que el corazón de los creyentes es tan débil, que sólo con la ayuda de Dios podremos caminar en unidad. Es el Espíritu, “<em>un solo Espíritu</em>” el que nos puede ayudar a alcanzar este don. Todos coincidimos que hay “<em>un solo cuerpo</em>”, el de Cristo, “<em>una sola esperanza</em>”, la de la vida eterna. Los caminos para alcanzarlos son diversos, pero ello no es motivo para la división, para vernos distintos o mejores los unos de los otros.</p>
<p>Hay dos aspectos a tener muy presentes en esta tarea de alcanzar la unidad, no es una opción, sino <strong>una vocación a la que Dios nos llama</strong> y el Espíritu nos capacita para conseguirlo. En segundo lugar, que esto no se consigue sin la <strong>conversión de nuestro corazón,</strong> aceptando la diversidad y la verdad que hay en los demás. Todos nos sentirnos llamados a recordar que en Cristo formamos un solo cuerpo, que tenemos una misma esperanza que se fortalece en el caminar juntos como pueblo de Dios, hermanos unos de otros, alimentada por la caridad. La unidad nace como un don de Dios en los creyentes, se vive, se hace realidad y crece en el amor fraterno y comunitario.</p>
<p>Siempre es más lo que nos une que lo que nos separa, pero tendemos a acentuar nuestras diferencias y a verlas como insalvables. Esta semana estamos llamados a la oración para buscar la unidad, para fijarnos en lo bueno que hay en el otro, para ver que somos un único cuerpo de seguidores de Jesús, para sentirnos unidos en la única esperanza. <strong>Recemos con un poco más intensidad estos días</strong>.</p>
<p><strong>Mons. Vicente Rebollo Mozos.</strong><br />
<strong>Obispo de Tarazona</strong></p>
<p>&nbsp;</p>
<p>La entrada <a href="https://diocesistarazona.org/blog/2026/01/16/carta-del-domingo-18-de-enero-un-solo-cuerpo-un-solo-espiritu-una-sola-esperanza/">Carta del domingo, 18 de enero &#8211; Un solo cuerpo, un solo espíritu, una sola esperanza</a> se publicó primero en <a href="https://diocesistarazona.org">Diócesis de Tarazona</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
	</channel>
</rss>
